Por qué los hospedajes eligen nuestro suministro y no el proveedor de turno
No vendemos por catálogo abierto ni por precio de ocasión. Trabajamos con propiedades que planifican su reposición por temporada y necesitan saber qué van a recibir, cuándo y con qué respaldo documental.
Ficha técnica antes que folleto
Cada partida llega con gramaje, composición, hilos por pulgada y tolerancia de encogimiento. Si una toalla no sostiene el rizo después de cuarenta lavados, lo sabemos antes de cotizar y lo decimos. Preferimos perder un pedido a reponer una tanda completa a mitad de temporada alta.
Lotes cerrados, no saldos mezclados
Cuando confirmás un lote de ropa de cama, sale de un mismo tejedor y un mismo tinte. Eso evita la diferencia de tono entre habitaciones que aparece cuando el proveedor completa faltantes con stock de otra procedencia. La trazabilidad del lote queda en la factura comercial.
Facturación en guaraníes con crédito fiscal
Emitimos factura comercial en Gs. con desglose de IVA para que el área contable del hotel pueda computar el crédito. No manejamos cotizaciones informales ni comprobantes que después no sirven para la declaración. El precio mayorista se sostiene por volumen comprometido, no por ajuste posterior.
Reposición programada, no urgencias
Las propiedades que trabajan con nosotros cargan su calendario de recambio: qué se repone en abril, qué aguanta hasta septiembre. Con ese dato armamos el lote y coordinamos la entrega en Mariano Roque Alonso o donde esté la lavandería. Menos llamadas de último momento, menos colchones sin funda.
Un interlocutor, no un call center
Quien cotiza es quien sigue el pedido hasta la entrega. Si surge un problema de medida, tinte o faltante, se resuelve con la misma persona que armó la cotización. Eso acorta las decisiones cuando hay una apertura de alas o un cambio de categoría en marcha.
Si querés ver cómo se aplica esto en una propiedad concreta, revisá los pasos de suministro por lote o escribinos para coordinar una cotización mayorista.